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¿El paraíso y la caída?: el motivo literario de separación en génesis 2-3 (parte 5)

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¿El paraíso y la caída?: el motivo literario de separación en génesis 2-3 (parte 5)
Adán y Eva, obra del artista alemán Hans Holbein el Joven (Augsburgo, 1497?1 -  1543)  se enmarcó en el estilo llamado Renacimiento nórdico. Es conocido sobre todo como uno de los maestros del retrato del siglo XVI. Produjo arte religioso, sátira y propaganda reformista... Vemos como Eva sostiene la fruta prohibida que es uno de los elementos de Génesis 2-3 del cual más se ha especulado.

Adán y Eva, obra del artista alemán Hans Holbein el Joven (Augsburgo, 1497?1 – 1543) se enmarcó en el estilo llamado Renacimiento nórdico. Es conocido sobre todo como uno de los maestros del retrato del siglo XVI. Produjo arte religioso, sátira y propaganda reformista… Vemos como Eva sostiene la fruta prohibida que es uno de los elementos de Génesis 2-3 del cual más se ha especulado.

Diversidad de lecturas y “la historia de una idea”:

Antes de continuar hay que recordar que se han hecho diversas lecturas de este texto y según cada lectura será la interpretación del llamado “primer pecado” y, claro, la forma de entender otros aspectos sociales: la posición de la mujer, la relación hombre-mujer, la relación humano- Dios, la posición del hombre en la vida, el papel de la serpiente (serpiente-mujer) y el mal, etc.

Cuando pensamos en el Edén hoy nuestra mente agrega muchos detalles que no necesariamente están en el texto, sino que ha sido acogidas gracias a un proceso muy largo de relecturas y re interpretación donde juegan un papel enorme tanto los textos apócrifos, leyendas, la interpretación de los primeros padres, el arte plástico, las sectas heréticas, la literatura y el pensamiento y reflexiones de muchos estudiosos, etc. por eso a  estas relecturas me parece apropiado llamarlo la “historia de una idea” como lo hace Phillips en su libro Eva: la historia de una idea.

Así pues el texto no habla de una manzana, ni de un fico o higo, el texto no dice que el primer pecado fue de índole sexual, orgullo o desobediencia, es más ni si quiera se  aclara explícitamente si hubo pecado (en este detalle repararemos luego) no obstante cuando pensamos en el Edén y en la “caída” del hombre tenemos a mano estos elementos que han llegado a ser parte de nuestro ideario. Curiosamente una vez escuche una interpretación donde la fruta prohibida era un marañon, quizá tenga, al igual que el higo y la manzana, un simbolismo de fertilidad o erótico.

Muchas veces hemos escuchado interpretaciones donde la fruta prohibida es la misma mujer, en este caso no puedo dejar de pensar en el personaje cómico de la actriz costarricense Marcia Saborío, que se dejaba decir “Yo soy la fruta prohibida, yo soy el sueño soñado por los hombres a escondidas”.  Todas estas formas de pensar con respecto al texto han sido formadas por  una especie de proceso donde han intervenido corrientes de pensamiento y visión de mundo de distintas épocas: se trata de diversos discursos, de construcciones.

Pero más acerca de esta “historia de una idea” lo iremos  viendo en el desarrollo del estudio. Me interesa destacar antes las diversas lecturas que pueden hacerse del Génesis:

Lectura histórica, lectura en clave de alianza, lectura sapiencial, en clave de misericordia, cristiana y lectura con connotaciones sexuales[1]

En la lectura histórica se interpreta el relato como una crítica a la monarquía, la mujer es vista como “tentación que propicia el sincretismo”, es una llamada al monoteísmo y un rechazo a la idolatría simbolizada en la serpiente.

En la lectura a partir de la clave de la alianza el paraíso simbolíza la tierra prometida, la tentación simboliza las mujeres extranjeras y en tiempos del destierro se considera que este texto  fue leído como la profecía donde Israel (Adán) fue sacado del Paraíso (tierra prometida) y devuelto a la estepa (Babilonia)[2].

La lectura sapiencial está relacionada con el sometimiento a la ley, y la desconfianza es la raíz del pecado.

En cuanto a lectura en clave de misericordia, ve en el texto la posibilidad de sobrevivir que le da Dios a la pareja a pesar del pecado que cometieron: Dios los viste.

Y por último en la lectura con connotaciones sexuales la fruta simboliza el deleite sexual (aquí encontraríamos un paralelo mucho más estrecho con el poema de Gilgamés), conocer el bien y el mal designa el acto sexual, la serpiente es vista con sus connotaciones de fertilidad comunes en los pueblos que rodean Israel, además de las alusiones al pudor (cuando vieron que estaban desnudos) y a la maternidad.[3]

Para cada lectura el pecado es de distinta índole con respecto a las otras: apostasía, soberbia o independencia de Dios, desconfianza, desobediencia y hasta se ha considerado como un pecado de índole sexual… pero, a partir de la lectura enfocada en el carácter vital del texto que es la que estamos tratando de desarrollar en este estudio, ¿realmente hubo pecado?

Es importante tener en cuenta las diversas lecturas que se pueden hacer de este texto y las que se han hecho a través de la historia, para saber que ninguna nos ofrece una verdad absoluta o una interpretación verdadera, sino que nos topamos con un texto que por el hecho de ser texto tiene la posibilidad de ser releído desde diversas perspectivas, en este estudio nos vamos a concentrar en la lectura de carácter vital del texto, como había explicado en la primera parte de está serie de estudios.


[1] Juan Guillén Torralba. “Genesis”, en: Comentario al Antiguo Testamento I. La Casa de la Biblia. Santiago Guijarro Oporto – Miguel Salvador García, editores. Verbo Divino. Madrid 1998.

[2] Juan Guillén Torralba. “Genesis”, en: Comentario al Antiguo Testamento I. La Casa de la Biblia. Santiago Guijarro Oporto – Miguel Salvador García, editores. Verbo Divino. Madrid 1998, P. 54-55

[3] Juan Guillén Torralba. “Genesis”, en: Comentario al Antiguo Testamento I. La Casa de la Biblia. Santiago Guijarro Oporto – Miguel Salvador García, editores. Verbo Divino. Madrid 1998, P 55